Siempre están ahí. Se acercan demasiado. Invaden mi espacio, mis pensamientos. No les reconozco. Me asustan. Preferiría que no existieran. Me mantengo distante, translúcido, agazapado, en mi mundo. Dicen que es misantropía.
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➨ Microrrelato para los #ViernesCreativos del Bic Naranja (CLICK), inspirado en una pintura de PHILIP BARLOW.
Dicen que nos quieren, pero el orgullo les puede. Nuestros progenitores, ataviados con baberos de ego hinchado, sólo piensan en exhibirnos cuanto antes, recién paridos, sin adecentar. Nos presentan en sociedad colgados en paredones con nombre de red, expuestos a juicios rápidos, pasto de vituperios con suerte silenciosos o de alabanzas mil veces fingidas. Quizás se salven del escarnio los de alta cuna o buen bolsillo, y acaben semiprostituidos en casas de celulosa sin vecinos antológicos. Nosotros no; somos sólo despojos a la intemperie, presas del olvido. Ser un microrrelato no es fácil en estos tiempos que corren.
*L*
➨ Microrrelato para los #ViernesCreativos del Bic Naranja (CLICK), inspirado en una fotografía aportada por ELENA CASERO VIANA.
Parecían tristes fantasmitas cortados por idéntico patrón: mismos babis, mismo corte de pelo, mismo rictus y misma pose forzada. Así las obligaban en la escuela, donde enseñaban a las niñas lo fundamental para ser futuras buenas esposas. A todas, menos a la única que, según mi abuela, no quiso salir en la foto. Se llamaba Esperanza.
*L*
➨ Microrrelato para los #ViernesCreativos del Bic Naranja (CLICK), inspirado en una fotografía de 1922 perteneciente al álbum familiar de ANA VIDAL PÉREZ DE LA OSSA, en la que sale su abuela.
Hay algo que aún no te he dicho. En realidad, estoy muerta.
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➨ Nanorrelato para los #ViernesCreativos del Bic Naranja (CLICK), escrito a partir de esta frase que nos propone ANA VIDAL PÉREZ DE LA OSSA: "Hay algo que aún no te he dicho".
***Junto a la fotografía que he escogido para acompañar al texto se lee:
“A bedmaker enjoys a cup of tea at Cambridge University, England, 1939”
Fue publicada en el “Picture Post Britain” por Gavin Weightman. Formó parte de una exposición de fotografías icónicas realizada entre el 24 de mayo al 30 de junio de 2007 en la Galería Getty Images (Londres W1, Reino Unido) para conmemorar el 50.º aniversario del final de la última revista fotográfica de Gran Bretaña, “Picture Post” (1938-1957).
Mi hermano y yo jugamos una vez por semana al escondite. Al principio lo hacíamos sólo en el cementerio, pero hemos probado en más sitios: detrás de la iglesia, en el camino al río donde cayó cuando era un niño, junto a la escuela del pueblo, en el establo de su amigo Juan "el tirachinas"... ¡Ni con esas! Sigue enfadándose conmigo porque siempre le veo.
Hoy probaremos a jugar en la granja de los abuelos. Me he propuesto dejarle ganar esta vez. Por eso llevo una venda en los ojos, para decirle que ya no le veo y se vaya en paz.
*L*
➨ Microrrelato con el RETO de NO INCLUIR ADJETIVOS, inspirado en una fotografía de ALESSANDRA SANGUINETTI perteneciente a la serie "Las aventuras de Guille y Belinda" que nos ofrece ANA VIDAL PÉREZ DE LA OSSA para los #ViernesCreativos del Bic Naranja (CLICK).
Al parecer, el del cuento tenía menos fuerza en los pulmones. Los de la vida real dejana más personas sin huchas de cerdito y sin casa.
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➨ Microrrelato para los #ViernesCreativos del Bic Naranja (CLICK), inspirado en la imagen surrealista de MARIO SÁNCHEZ NEVADO que nos ofrece hoy ANA VIDAL PÉREZ DE LA OSSA.
Jamás se vio un entierro con tanta pompa. El vehículo donde iba el difunto, sin una sola corona. El ataúd, de los normalitos. La lápida, una piedra sin pulir. Eso sí, los asistentes, todos vestidos de frac; y sus maletines de cobrador, apilados en la puerta del cementerio.
*L*
***Microrrelato con el que participé en un desafío de la XVIII edición de las Microjustas Literarias.
El desafío consistía en escoger una serie de televisión y escribir un micro de no más de cincuenta palabras (título incluido), inspirado bien en el propio título, bien en la temática abordada (o en ambos, como es mi caso). Yo escogí la minisierie "Arroz y tartana", protagonizada por Carmen Maura.
La expresión completa del título es "arròs i tartana, casaca a la moda, i rode la bola a la valenciana" (arroz y coche -de caballos-, vestido a la moda y que siga girando el mundo al estilo valenciano), que era una frase bastante frecuente en la Valencia del siglo XIX (lugar donde se desarrolla la novela de Blasco Ibáñez en la que se basa la serie).
Era una frase irónica y crítica con la gente que gastaba más en las apariencias -"casaca a la moda"- que en artículos de primera necesidad, como los alimentos. Se sobreentendía que comerían sólo arroz, que era comida de pobres, sin ningún otro ingrediente más con el fin de emplear el dinero no gastado en vestidos y coches tirados por caballos (propio de personas adineradas); es decir, que no gastaban el dinero necesario en artículos básicos pero sí en cosas superfluas con las que aparentar. De ese modo parecía que su nivel socioeconómico era mayor del que en realidad era.
Me acuerdo del coche en el que me declaré, de mis nervios, del anillo, de tus ojos entusiasmados y de lo largo que fue el beso. También me acuerdo de las luces, el claxon, el balanceo, el golpe, el rojo, el negro, tus gritos, las sirenas, el dolor, las voces, las descargas y el pitido. Pero no recuerdo haber muerto, y parece ser que tampoco me acuerdo de hablar.
No me mires así. ¿Ya no te gusto?
*L*
➨ Microrrelato para los #ViernesCreativos del Bic Naranja (CLICK), inspirado en la propuesta que nos hace ANA VIDAL PÉREZ DE LA OSSA sobre escribir a partir de un "Me acuerdo".
Desde que soy tan osada de mostrar al mundo mundial a través de la virtualidad algunos de los textos que escribo (microrrelatos en su mayoría) y otras ocurrencias varias forma de posts, viñetas, etc., he venido observando, gracias a los comentarios y a las reacciones (emoticonos), que cada persona hace distintas interpretaciones de sus contenidos (y a veces de la forma también). Hay quienes coinciden con la idea principal que yo quería transmitir, mientras que otros aportan otras lecturas diversas. Unos se quedan con la impresión primera, mientras que otros se sumergen algo más en el fondo, o hasta en los abismos.
Inevitablemente (porque esto no tiene arreglo...) muchos de mis lectores/seguidores han presupuesto (y presuponen) que todo lo que comparto, aun siendo creación literaria pura, tiene siempre que ver conmigo y mis circunstancias. Menos mal que no publico demasiado a menudo cosillas sobre asesinatos, porque correría el riesgo de que me etiquetaran como...
Y hasta es probable que alguno me recomendase ir a un psicólogo, a un psiquiatra, o quién sabe si a la mierda...
Voy a ir un poco más allá en cuanto al tema interpretativo, que es de lo que va esta entrada de blog, y os voy a poner otros ejemplos: ¿habéis compartido en vuestros espacios virtuales alguna canción muyyyyy triste pero que os gusta un montón? ¿No os ha pasado que enseguida os pregunta alguien a ver si todo va bien? A mí sí. Bueno... Ni se os ocurra compartir una canción romántica, porque os endiñan enamoramiento y/o pareja al instante. Y si es de desamor, apaga y vámonos...
En mi caso, incluso varios señores (sí, siempre varones) se han atrevido alguna vez a especular sobre mi intimidad tras leer algunos de los escritos (míos, o de otros autores) y/o ver alguno de los vídeos erótico-festivos que muestro en mi otro blog (CLICK).
Gracias al cielo, yo no soy nadie. ^_^ Me refiero a que no ostento títulos ni cargos estupendísimos de la muerte cara a la galería, ni soy famosa, ni "influencer" (¡qué palabro, madre!), ni... Así que no tengo que ir dando explicaciones ni desmintiendo nada, salvo que me apetezca o me vea obligada a ello por el motivo que sea.
¡BUENOS DÍAS, ARRIESGADOS MÍOS! :)
Anda que... ¿Cómo se os ocurre andar por la red compartiendo vuestras cosillas?
^_^
***Me congratulo también de no haber tenido nada que ver con la creación del vídeo de la lotería de Navidad de este año puesto que, entre que se pueden dar varias interpretaciones del anuncio en sí, que cada cual se puede quedar con el mensaje que crea que ha entendido, que podría darse el caso de que alguna persona conjeturara acerca de posibles mensajes subliminales, etc...
Lo malo es que, después de interpretarlo a mi modo, he manifestado públicamente por internet que a mí ese anuncio me ha conmovido y gustado. Seguro que me caen palos... ¡Ay!
Hoy me he hecho esta fotografía. Será la que acompañe a mi currículum.
Dado que vivimos en una sociedad tendente a dar más importancia a la estética que a otra cosa, estoy segura de que la imagen con la que me presento pasaría la primera criba.
¿Quién sabe? A lo mejor finalmente consigo trabajo, aunque sea de cajera en un supermercado...
“He contado mis años y he descubierto que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que he vivido hasta ahora…
Me siento como aquel niño al que regalan una bolsa de caramelos: los primeros se los come feliz pero, cuando se percata de que quedan pocos, comienza a saborearlos profundamente.
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, en las que se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se conseguirá nada.
Ya no tengo tiempo para soportar personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.
Ya no tengo tiempo para perderlo con mediocridades.
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.
No tolero a los manipuladores ni a los aprovechados.
Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces para apropiarse de sus puestos, sus talentos y sus éxitos.
Detesto, si soy testigo, los efectos que genera la lucha por un cargo importante.
Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos, si acaso…
Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa...
Con pocos caramelos en la bolsa…
Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.
Que no se envanezca con sus triunfos.
Que no se considere elegida antes de tiempo.
Que no eluda sus responsabilidades.
Que defienda la dignidad humana.
Y que desee únicamente caminar al lado de la verdad y de la honradez.
Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena vivirla.
Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas.
Gente a quien los duros golpes de la vida le han enseñado a crecer con suaves caricias a su alma.
Sí, tengo prisa… Para vivir con la intensidad que nada más que la madurez puede dar.
Pretendo no despediciar ni un solo caramelo de los que me quedan. Estoy seguro de que serán más exquisitos que los que me he comido hasta ahora.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Deseo que la tuya sea la misma porque, de cualquier modo, también llegarás”.
***Poema de Mário Raul de Morais Andrade (1893-1945), poeta, novelista, ensayista y musicólogo brasileño.
Iba conduciendo y me he acordado de la prohibición de morderse las uñas al volante. Estoy con catarro y sin pasta para multas. Se me caían los mocos.Me he sentido como un troll de los de "David el Gnomo". ~FIN~
El maligno falleció a causa de la insalubridad provocada por una alta aglomeración de azufre. Sin líder, el infierno tenía altas probabilidades de desaparecer del mapa. Con la cara descompuesta, San Pedro lloraba como si hubiera cortado cebolla. De inmediato se puso a buscar algún remedio para la masificación.
De un verano largo y ñoño estaba yo ya hasta el moño. Hoy, feliz, tras soltarme el rascamoño y sin miedo a un posible escoño, les he dicho a mis retoños y, a la vez, a mi morroño que por fin llegó el otoño, ¡coño!
La guardaba en el fondo del armario de su dormitorio, bajo una manta gris oscura con olor a naftalina. A pesar de que madre se desvivió por nosotros hasta el último de sus días y nos dio todo lo que estaba en su mano y más, nunca nos permitió tocarla. Ni mis hermanos ni yo hemos sabido hasta ahora qué contenía esa caja de cartón deteriorado. Dudo mucho que padre supiera de su existencia, pues pasaba por casa dos o tres veces al año, justo para echar una siesta corta a puerta cerrada junto a madre y comer algo después antes de irse de nuevo hasta más ver. Ayer enterramos a madre. El último parto se la llevó a la tumba. "Demasiado mayor para esos trotes", escuché que decía el médico a la mayor. Tras el funeral, entre gritos, sollozos y alguna que otra palabra malsonante, convenimos en vender la casa y repartirnos el dinero y sus pocas pertenencias entre todos. Faltaron segundos para que cinco de mis ocho hermanos corrieran como liebres a la fuga en busca de aquella caja misteriosa. Algo importante albergaría en su interior, cuando había sido guardada con tanto celo durante años. Recuerdo que una vez madre nos dijo que allí dentro estaba toda su vida. Fue Paquito, el más pequeño de los chicos, quien se encargó de cortar el celo que la recubría y de abrir las solapas. Su cara de asombro se fue contagiando entre los que iban acercándose a mirar su contenido. No encontramos nada. La caja era un cartón lleno de vacío.
*L*
➨ Relato para los #ViernesCreativos del Bic Naranja (CLICK), inspirado en la fotografía propuesta por Ana Vidal Pérez de la Ossa.
Desde hace tiempo observo que, cada vez que me ven, o salen corriendo, o se quedan boquiabiertos, o incluso se desmayan. Y yo no lo entiendo. Si fuese tan espantosamente feo, se romperían hasta los espejos. Pero ahora mismo estoy ante uno y ni siquiera se ve con nitidez mi reflejo.
Comenzó a ver figuras humanas desvirtuadas e inmundas. Se asemejaban a gusanos, vampiros, arpías, medusas... Para aliviar el mal viaje que le estaba suponiendo el simple hecho de vivir entre tanta alimaña decidió fumarse uno tras otro hasta el fin de sus días. A ver si así...