9 oct. 2014

¡¡¡Olé mis tetas!!!




     A ver... No es que me haya vuelto ordinaria de repente pudiendo haber escogido algún otro título para el post, tipo "olé mis bemoles", o similar... Si he puesto eso es porque estoy contenta y el motivo son precisamente mis tetas. Y os voy a hablar de ellas.





     ¿Os escandalizáis porque en lugar de tetas tendría que haber puesto algún otro sinónimo más elegante, como pechos, mamas, senos...? En efecto, podía haber escogido algún otro eufemismo, aunque al final todo el mundo pensaría en tetas. ¿Os escandalizáis quizás porque creéis que os voy a hablar de algo tabú? Os entiendo. De tetas no se suele hablar. De hecho, de las mías no he hablado hasta ahora por aquí, ni tampoco en el blog que administro en paralelo (y eso que allí bien podría haber hablado de ellas, dada la temática abordada... CLICK ). 

    No es habitual hablar de tetas en público. Resulta chocante. Incómodo, incluso. Es una zona del cuerpo demasiado privada y, sin embargo, sobresaliente, pues -salvo excepciones y excluyendo a los varones (no a todos)- sobresale. Vamos, que se ve que están. Y, además, las tetas son objeto de deseo y parte de ardorosas fantasías en infinidad de ocasiones. ¿Decidme que no?




Bueno, al grano, que me disperso...

      Hoy os voy a hablar de mis tetas, y de lo contenta que me tienen. Veréis... Desde hace un tiempo venía observando algo extraño en una de ellas. Porque sí: yo observo mis tetas frente al espejo, y también me las toco cada cierto tiempo. 





     NOOOOOOO, a ver que me explico, malpensados!!! Las palpo, busco bultos, miro a ver si supuran, si se hunde algún pezón... En fin. Que observo a ver si hay algo extraño. Y, zás!!! Algo extraño encontré. ¿Qué creéis que hice? ¿Dejarlo pasar por no darle importancia? No no. ¡Ni en broma! Cogí lo antes que pude hora para mi médico de cabecera, de allí me mandaron al ginecólogo y, finalmente, la doctora que me atendió decidió enviarme a radiología para hacerme una eco. Y de allí vuelvo ahora mismo. La radióloga que me ha atendido ha restado importancia a lo que ocurría. Le he preguntado a ver si había hecho bien en acudir al médico por ese motivo y me ha dicho que sí.


Hoy celebro que he actuado rápido y bien, 
que a mis tetas no les pasa nada malo, 
y que estoy sana como una manzana. 

:)


    Hoy me gustaría celebrar también que todas vosotras os miráis las tetas, que las palpáis y que váis al médico si notáis algo raro. Estamos en octubre, mes en que se hace un poquito de concienciación sobre el cáncer de mama. Así que, por favor chicas, ¡TOCAOS LAS TETAS con regularidad! Es la mejor manera de prevenir males mayores. 





     ¡Por cierto! Si alguna vez encuentran algo malo en vuestras tetas, pensad en positivo. Del cáncer de mama se puede salir. Sin una teta, incluso sin las dos, se puede vivir. Lo importante es eso: poder vivir para contarlo.



***Este vídeo es para que lo vea todo el mundo, especialmente ciertos hombres.



_____________

8 comentarios:

  1. Muy bien por ti y tus tetas!!!
    Un beso

    ResponderEliminar
  2. ¡Felicidades! algo muy importante.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Conozco el corto, lo he publicado en mi muro y creo que debe servir de apoyo para que las mujeres dejemos de creer que nuestro poder está en las tetas...somo mucho massss. Besotes.

    ResponderEliminar

  4. :)

    ¡Gracias, chicas!

    Tienes razón, Mari. Somos mucho más que un par de tetas.

    Beso grande para las tres.

    ResponderEliminar
  5. Jajajajaj.

    Bastante jocoso. Pero bien por tí, que con la salud no se debe de andar posponiendo ni tomando a la ligera.

    ResponderEliminar
  6. Las mías me las aprieto a cada rato.

    Bien por ti

    Abrazos

    ResponderEliminar
  7. Me alegra que las tengas bien las tetas. Quiero decir que no tengas nada raro en ellas, que todo se malinterpreta jajajaja
    Tienes mi voto en Bitácoras.
    Besos.

    ResponderEliminar

Gracias por dejar tu huella...... :)